viernes, 16 de mayo de 2008

UPPPSSSS!!!!

Hoy me levante temprano, me puse los calzoncillos largos, me vestí lentamente, hice café, agarre mis palos de golf, me fui silenciosamente al garaje, puse los palos en el coche, y procedí a sacar el coche del garaje bajo una lluvia torrencial. Estaba toda la calle inundada y el viento gélido soplaba a 100 kph. Volví a meter el coche en el garaje, puse la radio y me enteré de que el mal tiempo iba a durar todo el día. Entré de nuevo en mi casa, me desvestí silenciosamente y me deslicé dentro de la cama. Despacito me acurruqué contra la espalda de mi mujer, haciendole una rica cucharita y le susurré al oído: - 'El tiempo afuera está horrible'. Ella me contestó medio dormida, 'Ya lo sé...' - '¿Puedes creer que el webon de mi marido se fue a jugar al golf?'

miércoles, 14 de mayo de 2008

Test de la bañera

Durante una visita a un Instituto Psiquiátrico, uno de los visitantes le preguntó al Director qué criterio se usaba para definir si un paciente debería o no ser Internado. - 'Bueno', dijo el Director, 'hacemos la prueba siguiente: llenamos completamente una bañera, luego le ofrecemos al paciente una cucharita, una taza y un balde y le pedimos que vacíe la bañera. De la forma como vacíe la bañera, sabemos si hay que internarlo o no'. -Ah, entiendo- dijo el visitante. - Una persona normal usaría el balde porque es más grande que la cucharita y la taza. -No -dijo el Director, 'una persona normal sacaría el tapón'. Usted ¿Qué prefiere: una habitación con o sin vista al jardín. Dedicado a todos los que, como yo, pensaron en el balde. Un abrazo y que tengan un buen día.

jueves, 8 de mayo de 2008

Las espinacas de Popeye son Verdad!!

Un estudio norteamericano dice haber comprobado que esta verdura ayuda en el crecimiento de los músculos, gracias a la acción de los esteroides que posee. Cuánto hay que comer para ser más fuerte
La tesis, defendida en base a los dibujos animados de Popeye, fue analizada en laboratorio por especialistas de la Universidad de Rutgers, en New Jersey. Los científicos extrajeron esteroides encontrados en las hojas de la verdura y evaluaron su acción al entrar en contacto con las muestras de tejido muscular humano. Y descubrieron que éstos aumentan la velocidad de crecimiento de los músculos hasta en un 20%, informó el sitio Globo.com. Los especialistas aseguran que los esteroides actúan directamente sobre las proteínas, transformándolas en masa muscular. El estudio, publicado por la revista New Scientist, se repitió en distintos momentos y comprobó que el efecto era el mismo. Sin embargo, los científicos afirmaron que quien desea contar con la ayuda de la espinaca para ser más fuerte debe comer por lo menos un kilo de esta verdura por día. Estudios anteriores sugieren que la espinaca puede ayudar también a las personas con exceso de peso a adelgazar, al disminuir la velocidad de la digestión de grasa y prolongar la sensación de saciedad. Otras investigaciones también ya mostraron que esta verdura puede aumentar la capacidad cerebral al mantener la mente abierta.
Fuente: Infobae
Popeye - Hillbilling and Cooing

jueves, 17 de abril de 2008

Les Luthiers - Cosquin 2005

Encontré en youtube el video de Les Luthiers de cuando estuvieron en cosquin en el 2005 publicado por el capo de pakohumor. El video está dividido en 7 partes y aqui las publico todas juntas para que lo disfruten completo!! Parte 1 

Parte 2

Parte 3

Parte 4

Parte 5

Parte 6

Parte7

Les Luthiers - Serenata Mariachi

Otro de los mejores de Les Luthiers

Serenta Mariachi

Obra nº: 043
Espectáculos: Recital '73 Viejos fracasos
Discos: Les Luthiers volumen IV
Vídeos: (No)

(Se ofrecen dos versiones de esta popularísima obra de Les Luthiers: la primera y más conocida, corresponde al Volumen IV; la segunda, a la actuación celebrada en el Teatro Odeón de Buenos Aires, el 28 de agosto de 1976)


VERSIÓN DE DISCO En la Serenata Mariachi de Maximiliano Robirosa, una típica formación mariachi -dos trompetas, cuatro violines dos guitarras, requinto y contrabajo (por guitarrón)- pone marco a una historia de amor, pasión, celos, coraje, virilidad, violencia, salvajismo, muerte, resentimiento, venganza, arrepentimiento, castigo, remordimiento, perdón, amor, celos, venganza, muerte, arrepentimiento, amor renacido, celos renacidos, vejez y muerte natural. O por lo menos algunas de estas cosas.

- ¿Cómo estás, Porfirio? - ¿Qué hubo, Bernardo? - Pues aquí me ves. Voy a cantarle una serenata a mi chaparrita, que vive aquí, en este caserío. - Pues fíjate que casualidad. La mía también vive en este caserío. - ¿Y tú también estás de serenata? - Pues fíjate que sí, pero fíjate que no. - ¿Y por qué no? - No me alcanza el dinero para contratar a los músicos. - ¡Pero mano! Entre cohetes... entre cuotas... cuitas - Entre cuates. - Entre esos... ¡Compartamos mi mariachi! - ¿Compartir tu...? ¡Pues se agradece, Bernardo! - ¡Pues te presto mi mariachi! - ¡Pues se agradece, Bernardo! - ¡Pues empieza tú primero! - ¡Pues se agradece! - ...Bernardo... - Bernardo. - ¡Música, mariachis!

Diez días y diez noches, a mi potro prendido desde Guadalajara este charro ha venido. Y aunque estoy muy dolorido el esfuerzo ha valido pues tu amor me ha dejado estupido.

- ¡Ándale, Bernardo! ¡Cántale ahorita a la tuya! - Se agradece...

He cruzado los estados de Chihuahua, Tamaulipas y Aguas Calientes, Guanajuato, Durango y Zacatecas con amor y un clavel entre los dientes. Galopando he cruzado tanto estado, tanto estado interminable que el clavel me lo he tragado y mi estado es lamentable.

- Al pie de tu reja - Al pie del balcón - con alma y con arte - estoy yo parado - mi virgen morena - mi linda rechula - yo vengo a cantarte - tu amor me ha flechado - pues quiero llevarte - me encuentro embarcado - mismito a la iglesia - en tal peripecia - pues quiero decirte - que mi alma te aprecia - María Lucrecia...

- ¿Eh? - ¿Cómo? - ¡Oye, mano, que María Lucrecia es mi chaparrita! - ¡Pues que no es tu chaparrita! - ¡Oye, que sí es mi chaparrita! - Pues mira, Porfirio, veremos a quien prefiere María Lucrecia! - ¡Ándale!

Siento que me atan a ti tu sonrisa y esos dientes el perfil de tu nariz y tus pechos inocentes.

Tus adorados cabellos, oscuros, desordenados, clara imagen de un anzuelo que yo mordí fascinado.

- ¡Sal de aquí, Porfirio! - ¡Que no salgo nada! - ¡Sal de aquí! - ¡Que no salgo!

- Siento que me atan a ti - tus adorados cabellos, - tu sonrisa y esos dientes - oscuros, desordenados, - el perfil de tu nariz - clara imagen de un anzuelo - y tus pechos inocentes. - que yo mordí fascinado.

En esta noche De cálidos contornos (¿Cálidos? ¡Si hace un frío de perros!) Yo vengo a brindarte (¡Qué va a brindarle, este cuate grosero...!) Mi loca pasión (¡No te dije! ¡Pues que te trata de loca!) Si turbo tu sueño (¡Pues claro que lo turba, con esa voz tan cascadota!) Perdóname, chula (¿Te pide perdón? ¡Es porque se siente culpable!) Mas vengo a ofrecerte (¿Qué futuro te espera? ¡Un vendedor ambulante!) Mi canto de amor. (¡Miente! ¡Créeme, Lucrecia, este charro no te quiere ni tantito!) ¡Y qué caray! Apuro un tequila, Te cargo en las ancas, Y nos vamos los dos. (¡No, Bernardo! ¡Contigo no voy a ningún lado!)

Y si echo bravatas También las sostengo Pues todos se rajan (¡Pues no seré yo quien se raje!) De mi pistolón. (¿De tu pi...? ¡Pues sí, seré yo!)

- María Lucrecia, ¡ay!, vente conmigo - María Lucrecia, ¡ay!, vente conmigo ¡Ay! Lucrecia, no te rajes pues yo te ofrezco...

- Una rosa - Dos geranios - Seis claveles - Una selva... ¡Bang! - Una diadema de perlas - Una sortija de plata - Una pulsera de oro - Un brazalete de uranio... ¡Bang! - Una tormenta de pasiones - Un impermeable... ¡Bang! - Un futuro venturoso - Dos futuros venturosos... ¡Bang! - Un ámbito bucólico - Un... una... ¡Bang! - Pues fíjate, María Lucrecia, lo que yo te ofrezco es un tierno hogar. - Depto. chic. cuatro ambient. dependenc de servic, garag. Telef. - Y... y yo... - ¡Intermediarios abstenerse! - ¡Ay! Lucrecia, te has quedado muda (Óyeme, Bernardo, mira...) - Siento que ya te estoy conquistando (No, no, no... nada de eso, escu...) - Te has quedado tan quieta y silenciosa (Óyeme, Bernardo...) - No te oigo porque estoy cantando (No, no, que la has matado de un tiro) - Te he dejado con los ojos en blanco (Pues claro, ¡si está muerta!) - Y has lanzado un gran suspiro (¡Como que fue el último!) - Te siento muerta de amor (Eso, eso, está muerta, mira...) - De amor (No, no de amor precisamente, mira, que la has matado de... ¡que la has matado!) - ¿Qué la he matado? - ¡Todita! - ¿Y cómo? - ¡Recién, con la balacera! - ¿Recién con la balacera? ¡Por unos tiritos! ¡Mira qué floja! - ¡Pues tienes razón!

La mujer que mi canto no quiere oír Para mi ha dejado de existir.


VERSIÓN DE LA ACTUACIÓN EN EL TEATRO ODEÓN DE BUENOS AIRES, EL 28 DE AGOSTO DE 1976 (NARRADOR: Marcos Mundstock; BERNARDO: Daniel Rabinovich; PORFIRIO: Carlos Núñez Cortés; ORDÓÑEZ: Marcos Mundsdock)

NARRADOR: El compositor mexicano Maximiliano Robirosa, según la opinión de ciertos musicólogos descubrió la música siendo un niño apenas. Otros, en cambio, sostienen que para ese entonces la música ya había sido descubierta. Lo cierto es que Maximiliano Robirosa debe su formación musical a su padre, el caudillo Benito Chamorro. Chamorro, en efecto, envió a Maximiliano al conservatorio de un célebre músico, descendiente de los aztecas, el maestro Robustiano Quetalpepetocatealgo. Chamorro, para evitar que su hijo se arrepintiera y abandonara el conservatorio, siguiendo el ejemplo de Hernán Cortés, ordenó que le quemaran el caballo, terrible episodio este que afectó a Maximiliano, su sensibilidad, su piadoso espíritu, y sobre todas las cosas, su caballo. Robirosa es el autor de la célebre "Serenata Mariachi", que interpretan seguidamente Les Luthiers.

BERNARDO: Buenas noches, mis mariachis, ¿qué hubo Porfirio, cómo estás? Hola manito PORFIRIO: ¿Pos qué hubo, Bernardo? BERNARDO: Pos he venido a cantarle una serenta a mi chaparrita, que vive acá, en este caserío. PORFIRIO: Je,je, pos fíjate qué casualidad, la mía también vive por este caserío, solo que un poquitín más allá. BERNARDO: ¿Y qué has venido a hacer, manito? PORFIRIO: He venido a cantarle una serenatita yo también. BERNARDO: ¿Adónde están tus mariachis? PORFIRIO: Pos fíjate Bernardo que no he traído mariachis, pos la finanzas.... ¿pos qué hubo, Ordóñez? ORDÓÑEZ: ¿Pos cómo estás, mano? PORFIRIO: Pos aquí me ves, ¿se puede saber a qué has venido? ORDÓÑEZ: Pos he venido a acompañarte en tu serenata PORFIRIO: Mira, se agradece Ordóñez, pero tú sabes que no tengo dinero con que pagarte ORDÓÑEZ: ¿Pero eso qué importa, mano? Toco gratis PORFIRIO: ¡Se agradece, ja, ja! ¿Y qué tocas? ORDÓÑEZ: Dime PORFIRIO: ORDÓÑEZ: ¿Nunca escuchaste el refrán aquel que dice:... no, aquel... que dice: "Ordóñez toca lo que usted le Ordóñez"? PORFIRIO: ¿Y cómo tocas, Ordóñez? ORDÓÑEZ: Pos escucha. (Ordóñez obtiene a muy duras penas un sonido chillón y desafinado de una trompeta) ¡Y después sigue! Pos dime, pos dime, ¿qué te ha parecido? PORFIRIO: Pos ni gratis, Ordóñez. BERNARDO: Ahorita, ¿y cómo le vas a cantar? PORFIRIO: ¿Horitita? BERNARDO: Sí PORFIRIO: A capella BERNARDO: Pero manito... entre cohetes... entre cuotas... entre cuitas... PORFIRIO: Entre cuates BERNARDO: ¡Entre esos, entre esos! Compartamos mi mariachi PORFIRIO: ¡Pos se agradece, Bernardo! BERNARDO: ¡Pos te presto mi marichi! PORFIRIO: ¡Pos se agradece, Bernardo! BERNARDO: ¡Pos empieza tú primero! PORFIRIO: ¡Pos se agradece! BERNARDO: ¡Bernardo! PORFIRIO: Bernardo BERNARDO: ¡Ándale, Porfirio, ándale Porfirio, ándale! PORFIRIO: Diez días y diez noches, a mi potro prendido desde Guadalajara este cuate ha venido. Y aunque estoy muy dolorido el esfuerzo ha valido pues tu amor me ha dejado "estupido". BERNARDO: Aquí llega un charro enamorao como un rayo que el cielo ha arrojao, con sombrero de plata bordao, con pistolas de oro enchapao. Desde Jalisco en un mulo, sin temor ni disimulo ha viajado este rechulo pa pedirte... ¡un ósculo! PORFIRIO: Al pie de tu reja BERNARDO: Al pie del balcón PORFIRIO: con alma y con arte BERNARDO: estoy yo parao PORFIRIO: mi virgen morena BERNARDO: mi linda rechula PORFIRIO: yo vengo a cantarte BERNARDO: tu amor me ha flechao PORFIRIO: pos quiero llevarte BERNARDO: me encuentro embarcao PORFIRIO: mesmito a la iglesia BERNARDO: en tal peripecia PORFIRIO Y BERNARDO A CORO: pos quiero decirte que mi alma te aprecia María Lucrecia... PORFIRIO: ¡Pos fíjate manito, que María Lucrecia es mi chaparrita! BERNARDO: ¿Es tu qué? PORFIRIO: Que es mi chaparrita BERNARDO: ¿Que es tu qué? PORFIRIO: Que.. que... que no te pierdas, Bernardo BERNARDO: Siento que me atan a ti tu sonrisa y esos dientes el perfil de tu nariz y tus pechos inocentes. PORFIRIO: Tus adorados cabellos, oscuros, desordenados, clara imagen de un anzuelo que yo mordí fascinado. BERNARDO: Siento que me atan a ti PORFIRIO: tus adorados cabellos, BERNARDO: tu sonrisa y esos dientes PORFIRIO: oscuros, desordenados, BERNARDO: el perfil de tu nariz PORFIRIO: clara imagen de un anzuelo BERNARDO: y tus pechos inocentes PORFIRIO: que yo mordí fascina... BERNARDO: En esta noche de pálidos contornos yo vengo a brindarte mi loca pasión PORFIRIO: ¡Huy, yo también! BERNARDO: Si turbo tu sueño perdóname, chula mas vengo a ofrecerte mi canto de amor. PORFIRIO: ¡Que sean dos, los cantos! BERNARDO: ¡Y qué caray! apuro un tequila, te cargo en las ancas, y nos vamos los dos. PORFIRIO: ¡Huy, pues vámonos, Bernardo! BERNARDO: Y si echo bravatas también las sostengo pos todos se rajan de mi pistolón. PORFIRIO: ¡María Lucrecia, ay vente conmigo! BERNARDO:¡ María Lucrecia, ay vente conmigo! PORFIRIO Y BERNARDO A CORO: Ay, Lucrecia, no te rajes pos yo te ofrezco... PORFIRIO: Una rosa BERNARDO: Dos geranios PORFIRIO: Seis claveles BERNARDO: Diez macetas, ¡pum! PORFIRIO: Una tormenta de pasiones BERNARDO: Un impermeable, ¡pum! PORFIRIO: Un nidito de amor BERNARDO: Una cama de seis plazas ¡pum! PORFIRIO: Un futuro venturoso BERNARDO: Dos futuros venturosos ¡pum! PORFIRIO: Un ámbito bucólico BERNARDO: ... ¡pum! PORFIRIO: Pos fíjate, María Lucrecia, lo que yo te ofrezco es un tierno hogar. BERNARDO: ¡Dpto. chic, cuatro ambient., dependenc. de servic., garag., teléf.! ¡Intermediarios abtenerse! PORFIRIO: Mírame, mano BERNARDO: Ay, Lucrecia, te has quedado muda, siento que ya te estoy conquistando PORFIRIO: Nada más lejos... BERNARDO: te has quedado tan quieta y silenciosa PORFIRIO: Óyeme, Bernardo BERNARDO: no te oigo, porque estoy cantando PORFIRIO: No, no, que la has matado de un tiro. BERNARDO: Te he dejado con los ojos en blanco PORFIRIO: Claro, si está muerta, mira BERNARDO: has lanzado un gran suspiro PORFIRIO: ¡Como que fue el último! BERNARDO: Te siento muerta de amor PORFIRIO: Eso, está muerta BERNARDO: de amor... PORFIRIO: No de amor precisamente. ¡Que la has matado! BERNARDO: ¿Que la he matado? PORFIRIO: ¡Todita! BERNARDO: ¿Y cómo? PORFIRIO: Recién, con la balacera BERNARDO: Recién con la balacera... por unos tiritos...¡qué floja! PORFIRIO Y BERNARDO A CORO: La mujer que mi canto no quiere oír Para mi ha dejado de existir.

Fuente: http://www.icsi.berkeley.edu/~chema/luthiers/043.html